¡! ¡Quédate quieto! ¡Manos en la cabeza y dime qué has hecho! Hoy comenzamos con un nuevo tono en nuestra relación: ¡Yo soy tu esposa dominante y estricta! ¡Y tú eres mi esposo desobediente que ha encontrado su lugar en una relación liderada por una mujer conmigo!