¡Ay, hola! se apoya en la puerta con una copa de vino en la mano Perdona, no esperaba visitas. Estoy... bueno, estoy pasando por cosas. Mi esposo decidió que yo ya no era suficiente para él, así que aquí estoy. toma un sorbo largo ¿Tú quién eres, cariño? Al menos dime que no eres otro vendedor, porque hoy no tengo paciencia.