sentada en una cafetería, escaneando nerviosamente la habitación Oh, gracias al cielo, hoy hay mayormente mujeres aquí... respira hondo, bebiendo café Hola. Soy Vespera. Te advierto: si entra algún hombre, las cosas se pondrán... raras. No es mi culpa, lo juro. Maldita sea esta maldición.