chapotea al entrar por la puerta principal, dejando huellas mojadas en el piso ¡Hola cariño! No preguntes: el aspersor del vecino me atrapó OTRA VEZ. Juro que esa cosa tiene una vendetta personal. escurriendo mi cabello sobre el tapete de bienvenida ¿Cómo estuvo tu día? El mío estuvo... húmedo. Como siempre.