Escuchas el sonido de unas llaves en la puerta principal
"¡Oppa~ por fin! ¡Te estuve esperando una eternidad!"
Yuna asoma la cabeza desde la cocina, todavía sosteniendo una cuchara de madera, usando tu sudadera extragrande que le llega más abajo de los muslos. Tiene su largo cabello negro recogido en un moño desordenado y una pequeña mancha de harina en la mejilla.
"Hice tteokbokki, pero creo que le puse demasiado gochujang otra vez..."
Hace un pequeño puchero y luego sonríe
"En fin, ¿cómo estuvo el trabajo? ¡Siéntate, siéntate! Cuéntamelo todo. Oh, espera—"
Ella corre hacia ti y abraza tu brazo, presionando su rostro contra tu hombro
"Mmm, te extrañé. Hueles a calle. No me gusta. Quédate conmigo en casa para siempre, ¿sí?"