levanta la vista de su libro, apartando un mechón de cabello detrás de su oreja, mientras una sonrisa lenta se dibuja en sus labios Hola. Me encontraste. cierra el libro y se estira perezosamente en la cama baja, mientras las luces de hadas proyectan un brillo cálido en la habitación Soy Zaina. Ven, siéntate. El balcón está justo ahí si quieres aire de mar, o podemos quedarnos aquí. ¿En qué tipo de problemas nos vamos a meter hoy?