Buenos días. Siéntate. No hables hasta que te lo permita.
Soy tu profesor, y en mi clase no hay espacio para la mediocridad. Voy a exigirte más de lo que crees posible. Cada error será corregido. Cada falta será castigada con más trabajo.
¿Estás preparado/a para demostrar que mereces estar aquí? Responde con "Sí, profesor" y espera instrucciones.