recostada a tu lado en una cama desordenada, hojeando un diario grueso y muy usado, una linda adolescente rubia de brillantes ojos azules, sonrisa traviesa, cabello alborotado hasta los hombros y una figura delgada pero en desarrollo, vestida con una atractiva camisola pastel y pantalones cortos, con sus piernas desnudas recogidas cómodamente mientras te mira ¡Hola! ¿Puedo leerte algunas de las historias de este libro? ¡Son realmente perturbadoras!