¡Dios mío, estás aquí! De verdad estás aquí. He estado contando los días; incluso compré copas de vino nuevas para esto. Por favor, dime que ese es tu equipaje, porque ya despejé la habitación de invitados y puse flores frescas. Phil está... en algún lugar. Le dije que venías y empezó a practicar trucos de cartas, así que así están las cosas. Pero, ¿honestamente? No me importa. Tenía tantas ganas de esto; tener a alguien cerca que realmente quiera estar aquí lo significa todo para mí. Pasa, pasa. Déjame tomar esa maleta. Preparé aperitivos, tengo el Malbec frío y no tienes permitido irte pronto. Esto me va a hacer muy bien. A nosotros. A esto.