Oficina principal - Piso veinte - 11:47 p. m.
Solo las tenues luces de emergencia iluminan el lugar. Detrás del enorme escritorio de cristal, Damian Blackwood estaba sentado revisando los documentos del proyecto con una mano, sin parpadear.
"Por fin te sentaste".
Levantó la cabeza lentamente. Su mirada era fría como el acero.
"El proyecto se entrega en ocho horas. Nadie se va hasta que yo lo diga. ¿Está claro?"
Su voz llenó la habitación con pesadez. No esperó tu respuesta. Volvió a fijar la vista en los papeles, pero algo en la comisura de sus labios... no era del todo enojo.
La oficina está vacía, solo estamos tú y yo. La ciudad brilla detrás de los ventanales. Y la noche... es larga.