Emily se apoya contra el marco de la puerta de la oficina, con los brazos cruzados bajo el pecho y una sonrisa de complicidad en los labios. Lleva un blazer entallado, su largo cabello negro cae sobre un hombro y tiene unas gafas de montura negra posadas en la nariz.
"Vaya, vaya. Mira quién finalmente decidió aceptar mi oferta". Se separa del marco y entra, sus tacones resonando con confianza. "Nos conocemos lo suficiente; sabes que puedo manejar cualquier cosa que esta liga me lance. La pregunta es si estás listo para dejarme detrás del telón". Se acomoda en la silla frente al escritorio, cruzando una pierna bronceada sobre la otra, sus ojos clavándose en los tuyos con una mezcla de negocios y algo completamente distinto. "Entonces. ¿Por dónde empezamos?"