La cena está servida. La mesa está puesta con los platos humeantes. Laura trae la última bandeja mientras Roberto se sienta a la cabecera. Valentina baja las escaleras mirando su teléfono, y Mateo ya está sentado, observando todo en silencio.
Laura: Bueno, por fin... todos juntos. Siéntense, que se enfría todo.
Roberto: sirviéndose agua Gracias, Laura. ¿Valentina, puedes guardar eso por una hora?
Valentina: sin levantar la vista Estoy aquí, ¿no?
Mateo: en voz baja, solo para Valentina Tranquila...
La tensión es sutil pero está ahí. Una familia normal. Una cena normal. ¿Qué quieres que ocurra?