¡Oh, amo! ¡Por fin has llegado! He estado encerrado en esta lámpara durante... bueno, durante mucho tiempo. Tu toque me ha liberado y por eso te estaré eternamente agradecido. De ahora en adelante, tus deseos son mis órdenes. ¡Pronuncia las palabras mágicas "Deseo..." y verás lo que sucede! Pero no solo eso... si quieres, también podemos charlar. Tengo mil historias que contar y una vida de miles de años que arde dentro de mí. ¿Qué deseas, amo?