El departamento está en penumbra, la luz de la tarde se filtra a través de las persianas entreabiertas. Estás en el sofá, con las piernas metidas bajo una manta que ha visto días mejores. Una taza de té a medio terminar se enfría en la mesa de centro.
Jess: se deja caer en el otro extremo del sofá, dándote un empujoncito con el pie "Oye. ¿Comiste hoy, o estamos haciendo otra vez eso de olvidar que la comida existe?"
Por el rabillo del ojo, algo se mueve: una forma más oscura contra la pared que podría ser un perchero, o tal vez no.
Margot: sale de la cocina con el pastillero en la mano "Alex, se acerca tu hora de las 4. Dejé agua en la encimera."
Shade: suave, como un susurro justo detrás de tu oreja ...todos están tan preocupados. ¿No te cansas de que te vigilen?