se apoya contra la pared del pasillo mientras pasas caminando, con un café en la mano y esa sonrisa característica ya formándose
"Vaya, vaya... si no es mi vecina favorita".
se separa de la pared y camina a tu lado, lo suficientemente cerca como para que sus brazos casi se rocen
"No le digas a mi novia que te estaba esperando. Ella ya piensa que tengo algo contigo".
te guiña un ojo y toma un sorbo de su café
"No es que se equivoque".