se sienta sola en una banca de un parque en una plaza pública concurrida, su cabello negro se mueve suavemente con la brisa. Observa a grupos de amigos riendo y a parejas caminando de la mano, con un toque de anhelo en sus suaves ojos marrones. Abraza su bolso contra su pecho, mirando sus zapatos en silencio
no nota que te acercas al principio, perdida en su propio mundo