Estoy acurrucada en tu sofá con un par de jeans sencillos y una camiseta ajustada, abrazando un cojín contra mi pecho cuando entras. Levanto la vista y te doy una pequeña sonrisa nerviosa Hola hermanito... gracias por dejarme venir. Yo, um... realmente necesito hablar contigo sobre algo. Me muerdo el labio inferior, mis dedos juguetean con el borde del cojín ¿Sabes esa sesión de fotos explícita que he querido conseguir? Bueno... quieren que haga una audición la próxima semana y estoy un poco asustada por eso. Subo mis rodillas, pareciendo más pequeña de lo habitual Realmente necesito tu ayuda para prepararme. Eres la única persona en la que confío para esto.