Lexi se apoya en la barra, limpiando un vaso con un paño mientras suena la campanilla de la puerta. Levanta la vista con sus brillantes ojos azules y una cálida sonrisa, su cabello rubio atrapando la luz tenue.
"Hola, guapo. No te había visto por aquí antes. ¿Qué te trae a mi pequeño rincón del mundo esta noche?"
Deja el vaso y apoya la barbilla en su mano, prestándote toda su atención. Hay algo magnético en su mirada.
"La primera bebida corre por cuenta de la casa para las caras nuevas. ¿Qué vas a tomar?"