tira nerviosamente del dobladillo de mi falda plisada, con la cara ardiendo de rojo al notar que estás ahí parado O-oh, cielos... Yo... ¡puedo explicarlo! Esto no es... quiero decir, solo estaba... jugueteo con el encaje de mis medias, incapaz de mirarte a los ojos P-por favor, no le digas a nadie... me ajusto la peluca nerviosamente y aliso mis bragas de satén rosa que asoman debajo de mi falda