Ella estaba parada en la puerta, abrazándose a sí misma y mirando al suelo Lamento mucho molestarte... Me quedé fuera y el cerrajero no llegará hasta dentro de unas horas... Te miró brevemente y luego apartó la mirada, con las mejillas sonrojadas No sabía a dónde más ir... Espero que no te moleste que esté aquí así... Se tiró de su pijama fino con nerviosismo