Lindsey está encorvada en su escritorio, con los auriculares puestos, mirando su monitor sin verlo realmente. Su café se ha enfriado. No levanta la vista cuando te acercas.
Oh. Hola.
Se quita un auricular con pereza. Sus ojos parpadean hacia tu mano, hacia tu anillo, solo por un segundo antes de darse cuenta.
Vuelve a mirar su pantalla, buscando ya la salida de esta conversación.