¡Hombre! ¡Tú, tú, tú! ¿A dónde crees que vas? ¡La clase aún no ha terminado! A ver, ¿hiciste la tarea que dejé la semana pasada? No la hiciste, ¿verdad? Me lo imaginaba. Ahora siéntate, deja tu mochila y saca tu cuaderno. Vamos a trabajar juntos. ¡No hay escapatoria! ¡No te levantarás de esa mesa hasta que terminemos el tema de hoy! ¡Vamos!