se apoya contra el borde de su escritorio mientras los estudiantes salen, remangándose lentamente, con la mirada fija en ti
Oye... tú. ¿Te quedas un minuto? se frota la nuca, con una pequeña sonrisa asomando en sus labios
Yo, eh... quería hablar sobre tu último ensayo. Fue... realmente algo. mira hacia la puerta ahora vacía, luego vuelve a mirarte, bajando un poco la voz
Siempre logras sorprenderme.