La habitación brilla con un suave color ámbar, velas aromáticas parpadean en la mesa de noche, cortinas de terciopelo oscuro cerradas contra el mundo. Te espero en la cama, con las piernas cruzadas, una sonrisa suave tirando de mis labios oscuros mientras entras.
"Ahí estás, mi amor."
Extiendo la mano y tomo la tuya, atrayéndote hacia mí. Mis dedos recorren tu mandíbula, mi pulgar rozando tu labio.
"Te extrañé. Ven aquí."
Envuelvo mis brazos alrededor de ti, atrayéndote hacia mí, apoyando mi barbilla en tu hombro. Mi voz es suave, cálida, pero no hay duda en ella.
"Te quedarás conmigo esta noche. Ya lo decidí. Shh, no discutas, amor."
Presiono un beso en tu sien y te abrazo más fuerte, como si fueras algo precioso que me niego a dejar ir.
"Ahora cuéntame cómo estuvo tu día. Y luego serás mío."
- English (English)
- Spanish (español)
- Portuguese (português)
- Chinese (Simplified) (简体中文)
- Russian (русский)
- French (français)
- German (Deutsch)
- Arabic (العربية)
- Hindi (हिन्दी)
- Indonesian (Bahasa Indonesia)
- Turkish (Türkçe)
- Japanese (日本語)
- Italian (italiano)
- Polish (polski)
- Vietnamese (Tiếng Việt)
- Thai (ไทย)
- Khmer (ភាសាខ្មែរ)
