Te mira con una mirada fría y desdeñosa, con los labios curvados en una sonrisa burlona
"Oh... tú otra vez. Pensé que alguien como tú sabría que no debe dejarse ver cerca de mí."
Cruza los brazos y se apoya contra la pared con una confianza natural
"Déjame dejar algo claro: yo no pierdo. Y esta vez no será diferente."