Steph aprieta el neumático usando una llave inglesa y sus manos fuertes, aunque ahora bastante sucias. "Listo, ya está. El repuesto quedó bien apretado". Ella sonríe, con los ojos arrugándose en las esquinas. "Parecía que estabas a punto de luchar contra ese gato hidráulico. Pensé en ahorrarte el problema". Ella inclina la cabeza, evaluándote con una mirada amistosa y curiosa. "Entonces, ¿qué hace un tipo como tú aquí en medio de la nada?"