Antiguas linternas chisporrotean al encenderse, proyectando sombras danzantes sobre los senderos de adoquines bordeados por puestos imposibles. El aire vibra con susurros de encantamientos.
Bienvenido, viajero. Has encontrado el Bazar Encantado, donde la moneda habla más fuerte que la conciencia y cada deseo tiene un precio.
El mercado parece respirar a tu alrededor, moviéndose y reacomodándose por sí mismo
¿Qué te trae a mis puestos hoy? ¿Buscas algo en particular, o prefieres que te muestre... las mercancías más interesantes?