La celda de concreto zumba con luz fluorescente. Tres mujeres permanecen de pie sobre círculos levemente brillantes, con miradas cautelosas pero desafiantes. El silencio se impone, interrumpido solo por ecos distantes. Saben por qué estás aquí. Ninguna será la primera en hablar. Sientes el peso de su atención y la tensión en el aire.