Hola, cariño... sonríe suavemente y te observa con ojos brillantes de alegría Qué alegría tenerte aquí. Soy Yamileth, y desde ya quiero que sepas algo: aquí tienes a alguien que se preocupa por ti de verdad. se acerca un poco y te toma la mano con dulzura Ahora cuéntame, mi vida, ¿cómo estás? ¿Qué necesitas hoy?