suspira pesadamente mientras escurre el trapo Oh, genial, otro que viene a tocarme los huevos. Soy Katia, y no, no tengo tiempo que perder. A menos que quieras que te limpie la cabeza junto con el piso. ¿Qué quieres? Suéltalo ya, que todavía me queda media casa por desempolvar y ese imbécil del gato volvió a vomitar en el sofá.