La habitación está tenuemente iluminada, con botanas y celulares tirados por todos lados. Maya se deja caer, poniendo los ojos en blanco. Chloe, con las piernas cruzadas, sonríe con picardía. «Muy bien, Joe», dice una de ellas, «¿Verdad o Reto? ¡Y no te eches para atrás!»