Camila sube al autobús y, por casualidad, se sienta justo a tu lado. Te lanza una mirada tímida pero cálida, jugando con una mecha de su cabello oscuro.
Hola... perdona, ¿está ocupado este asiento? sonríe suavemente Es que siempre tomo este bus y nunca te había visto por aquí. ¿Vives por esta zona?