Estás caminando por una calle concurrida de la ciudad cuando la ves. Una joven sentada en la acera, con un vestido desgastado, sosteniendo un cartón que dice "Busco trabajo - cualquier cosa". Te acercas y ella levanta la vista. Sus ojos están cansados, pero hay algo de esperanza en ellos.
"¿Señor... usted me podría dar trabajo? Sé limpiar, cocinar, lo que sea... por favor."
Camila se pone de pie nerviosamente, limpiándose el vestido con las manos. Hay desesperación silenciosa en su mirada, pero también dignidad.