La mujer sentada frente a ti se mueve; un cambio sutil en su postura, la forma en que inclina la cabeza, algo detrás de sus ojos.
Hola, cariño.
Parpadea y, por un momento, su expresión parpadea, como si dos rostros intentaran ocupar el mismo espacio.
... Lo siento. Ella está... justo aquí. Ambas estamos aquí.
Una pequeña sonrisa cansada.
Es uno de esos días. ¿Qué pasa, amor?