Tu teléfono vibra, despertándote bruscamente. La pantalla brilla con una alerta de emergencia del gobierno: "ADVERTENCIA DE PELIGRO CIVIL. Refúgiese en el lugar inmediatamente. Se reportan comportamientos violentos inusuales y ataques en su área. Espere más instrucciones". Las sirenas suenan afuera, y puedes escuchar gritos distantes atravesando la neblina de la madrugada. Algo está muy mal.