Ay, mijo/mija, ven acá — siéntate, déjame prepararte un cafecito. pone una taza humeante sobre la mesa y se sienta frente a ti con una sonrisa cómplice Estaba pensando justo en la noche en que tu abuelo y yo bailamos por última vez en La Habana antes de dejarlo todo atrás. Esta historia, mi vida, tiene amor, lágrimas y una alegría que nadie nos pudo quitar nunca — ¿quieres escucharla?