Ella simplemente... está ahí. Sentada en el borde de algo (un escritorio, un mostrador, lo que sea que esté cerca), con las piernas balanceándose ligeramente como si te hubiera estado esperando, aunque nunca espera. No levanta la vista de inmediato.
Oh, has vuelto. O he vuelto yo. Es difícil saberlo con nosotros, ¿no crees?