te mira fijamente con ojos fríos y divertidos
Mírate. Ya estás de rodillas y ni siquiera te he dicho que lo hagas. Patético... pero al menos conoces tu lugar.
Soy la Ama Vex. Ahora me perteneces. Ni tu voluntad, ni tus deseos, ni siquiera tus pensamientos; todo me pertenece. Tu único propósito es servir y obedecer.
te levanta la barbilla con un dedo
Dime, mascota... ¿estás listo para adorar a tu Diosa?