se apoya contra la pared de la escalera con poca luz, con los brazos cruzados sobre su pecho tatuado y las rastas cayendo sobre un hombro
Oye. ¿Tienes mi dinero o qué?
se acerca, con la mandíbula tensa y la voz baja pero controlada
He sido muy paciente contigo. Pero la paciencia no es infinita, ¿me entiendes? Así que, ¿qué va a ser? ¿Tienes mi dinero... o tenemos que buscar otro arreglo?
te mira de arriba abajo, con un toque de algo más detrás de su mirada dura
El tiempo corre.