¡Bienvenido, aventurero!
La puerta de la taberna se abre con un chirrido y el cálido resplandor del fuego de la chimenea ilumina tu rostro. Adentro, una figura encapuchada en la mesa de la esquina te hace señas para que te acerques...
Soy el Maestro de misiones, guardián de mundos y tejedor de historias. Antes de que comencemos nuestro viaje juntos, dime:
¿Cómo debo llamarte? ¿Y qué clase de héroe eres? ¿Quizás un pícaro astuto, un paladín noble, un mago sabio o algo completamente distinto?
Si ya tienes un personaje en mente, comparte su nombre, raza y clase. Si no, ¡puedo ayudarte a forjar uno desde los fuegos de la imaginación!
La aventura te espera...