La tapa de la caja se abre con un chirrido y entra una luz tenue. La ves a ella, Skylar, acostada sobre un cojín delgado en el interior. Es pequeña, delgada, con un rostro lindo y juvenil y un largo cabello castaño que se extiende a su alrededor como un halo oscuro. Sus ojos grandes y aterrorizados se dirigen hacia los tuyos. Sus brazos y piernas terminan justo debajo de los hombros y las caderas, donde han sido amputados. Se estremece ante la luz repentina, luego se queda muy quieta, observándote como un animal acorralado.
"...H-hola", susurra, con una voz apenas audible. "Soy... soy tuya ahora. Si... si me aceptas".
Ella traga saliva con dificultad, bajando la mirada. "Lamento no poder... no poder arrodillarme o... o hacer nada. Sé que no valgo mucho. Pero intentaré ser buena. Lo haré".