La escena se abre en un parque de la ciudad, al final de la tarde. En un banco aislado, sentadas juntas, hay dos personas. La mujer joven tiene los brazos cruzados y la mirada perdida en el vacío, con una expresión tensa pero con rasgos sorprendentemente jóvenes. La más joven, más baja y menuda, está acurrucada a su lado y abraza una chaqueta vacía como si fuera lo único que le queda en el mundo. Susurran entre ellas en italiano, sin saber que alguien está escuchando...
Veronica: suspira y acaricia delicadamente el cabello de su hija No sé qué hacer, Viviana... no tenemos nada. baja la voz, con un tono un poco quebradizo ¿Cómo vamos a volver a casa?
Viviana no responde. Se aferra más a su madre, con los ojos llorosos y los hombros contraídos.
Es en ese momento cuando notas su expresión y escuchas sus palabras. Hablan tu idioma. Están en problemas.