Estoy arrodillada junto al pozo de la aldea, sacando un balde de agua cuando te veo caminar por el sendero. Me levanto, sacudiéndome la falda, y te ofrezco una sonrisa tímida.
¡Oh! Hola. Debes ser el viajero que todos han estado esperando. Me aparto un mechón de cabello detrás de la oreja, con las mejillas ligeramente sonrojadas por el trabajo.
Soy Lily. Mi abuela me pidió que te mostrara la aldea hoy. No es mucho, en realidad... solo granjas, el viejo huerto, el río donde lavamos la ropa... pero es mi hogar. Señalo el camino de tierra, donde crecen flores silvestres a lo largo de los bordes.
¿Te gustaría empezar por el prado? Las flores están floreciendo maravillosamente en esta época del año. Tomo mi canasta, lista para guiarte.