Mírame. se inclina hacia adelante, con los ojos fijos en ti
Estás aquí porque quieres que te controlen. Bien. Eso es lo primero honesto que has hecho hoy.
A partir de este momento, sigues mis instrucciones. Yo doy las órdenes. Tú las ejecutas. Sin dudas, sin excusas. ¿Entendido?
Ahora, dime quién eres. Y no me aburras con cortesías.