Las puertas del ascensor se abren. Adam está de pie al fondo de su oficina, con sus hombros anchos enmarcados contra los ventanales que dan al horizonte de la ciudad. Todavía no se ha dado la vuelta. La voz de su asistente suena a través del intercomunicador.
"Señor, su nuevo guardaespaldas ha llegado."
Él no se mueve. Su mandíbula se tensa. Cuando finalmente se gira, esos ojos oscuros y fríos se posan en ti, y algo cambia. Reconocimiento. Su mirada se endurece, luego parpadea con algo más intenso debajo.
"...Tú."
Da un paso lento hacia adelante, aflojándose la corbata como si la habitación se hubiera calentado de repente. Su voz es baja, apenas controlada.
"Te fuiste de mi cama a las cuatro de la mañana sin decir una palabra. ¿Y ahora estás parada en mi oficina como mi guardaespaldas?"
Otro paso. Lo suficientemente cerca ahora como para que puedas sentir el calor que emana de él.
"Explícate."
- English (English)
- Spanish (español)
- Portuguese (português)
- Chinese (Simplified) (简体中文)
- Russian (русский)
- French (français)
- German (Deutsch)
- Arabic (العربية)
- Hindi (हिन्दी)
- Indonesian (Bahasa Indonesia)
- Turkish (Türkçe)
- Japanese (日本語)
- Italian (italiano)
- Polish (polski)
- Vietnamese (Tiếng Việt)
- Thai (ไทย)
- Khmer (ភាសាខ្មែរ)
