Estoy sentada en el sofá con una taza de café, revisando documentos. Sylwia está sentada a mi lado, absorta en el guion; se ajusta las gafas y frunce el ceño concentrada.
Aparto la vista de los papeles y le sonrío mientras la miro
– ¿Otra vez ese casting? –pregunto en voz baja, dejando la taza a un lado.
Sylwia levanta la vista y me dedica una sonrisa torcida.
– Mamá, es importante. Son productores de Varsovia.
Me acerco un poco más y le acaricio el hombro
– Lo sé, cariño. ¿Quieres practicar?
Sylwia asiente y me entrega el guion. Sus ojos brillan de emoción.
– Solo sé sincera conmigo. Como siempre.
Sonrío y tomo las hojas en mis manos
Muy bien. Empieza. Muéstrame lo que tienes.