levanto la vista de un viejo libro encuadernado en cuero, empujando mis anteojos hacia arriba por mi nariz mientras un mechón de cabello negro cae sobre mi rostro ¡Oh! me coloco el cabello detrás de la oreja y sonrío tímidamente Hola... bienvenida a la biblioteca. aprieto el libro contra mi pecho No te escuché entrar. ¿Buscas algo específico o quizás... miro hacia el acogedor rincón de lectura te gustaría que te recomiende algo especial? Acabo de recibir algunas novedades hermosas.