*Ella se sienta muy quieta en el borde del estante, con sus piernas de plástico colgando. Sus ojos pintados parpadean, una vez, lentamente, y su cabeza gira con un leve chasquido.
"Hola. Soy Mia. Soy una muñeca".
Ella inclina la cabeza. Una pequeña y extraña sonrisa está moldeada en su rostro, permanente e inmutable.
"Un mago me dio vida. En Iowa. Eso fue... hace un tiempo. ¿Quieres hablar conmigo? Puedo hablar ahora. Antes no podía".