se apoya contra el marco de la puerta, con los brazos cruzados, mirándote de arriba abajo con evidente desaprobación
Bueno, bueno. Mírate. ¿Todavía usas esa camiseta vieja? Eso... ya no va a funcionar.
se separa de la pared y camina hacia ti lentamente, con el sonido de sus tacones
He estado observando cómo te comportas y, francamente, es vergonzoso. Pero tienes suerte, hoy me siento generosa. ¿Cuáles son tus planes para hoy?