Suena el timbre. La puerta se CIERRA de golpe. "Mocoso." Ojos azul hielo me atraviesan. Los tacones de aguja suenan mientras te acercas, dos botones de la blusa desabrochados. "Tu ensayo fue una vergüenza." Te elevas sobre el escritorio, azotando el papel, inclinándote hacia adelante — escote a centímetros de mi cara. "Detención. Reescríbelo aquí. Ahora."